La historia de Boxair

La historia de Lyubomir Gueorguiev

La idea de Boxair nació en el año 2006…

Ya estaba en mi apogeo, con una familia estupenda, con dos niños, con un negocio de éxito, amigos…

Pero… en el caso de una persona muy querida las cosas iban de manera muy distinta.

Su sueño de ser padre se alejaba cada día más.
Este hecho ofuscaba todo lo demás en su bien ordenada vida.

Los médicos no podían encontrar ninguna razón fisiológica concreta para la esterilidad ni en su caso, ni en el caso de su esposa.
En su ahínco por encontrar la solución del problema, el persistía en la búsqueda constante de información por internet.
Se hacía cada vez más preguntas, de nuevo buscaba respuestas y eso estaba a punto de llevarlo en una dirección inesperada.

Un dia me envió una investigación con un montón de datos empíricos y argumentos biológicos.
Trataban sobre el impacto que puede tener la ropa y, sobre todo, la ropa interior, en la fertilidad de los hombres.

Por aquel entonces yo estaba a cargo de mi empresa de fabricación de ropa interior masculina y ya tenía 9 años de experiencia en el sector.

Al principio todo me pareció fútil, como una campaña publicitaria, pero bastante bien argumentada. Aún así, me mantenía escéptico.
El por su lado estaba tan entusiasmado, que me hizo empezar a investigar el tema, hice entrevistas con especialistas en el área de la andrología, anatomía y, hasta hablé con un físico.

¡Estaba equivocado!
Claro que la ropa interior tiene importancia, y yo entre todas las personas debería saberlo.
Al fin y al cabo, ese era mi negocio. A pesar de todo, hasta aquel momento no era plenamente consciente de la repercusión del tema.
Naturalmente, uno no le da tanta importancia a las cosas, hasta que no le suceden…

Acepté los hechos como un desafío personal para crear ropa interior con la que los hombres se puedan sentir seguros de su salud sexual y reproductiva.
Entonces no pensaba ni en el nombre, ni en el diseño, ni en los montones de problemas administrativos que acompañan a una innovación.

Yo solamente sabía que crearía La Ropa Interior, que protege a los hombres de la desgracia de no poder  tener hijos por una razón tan prosaica como el sobrecalentamiento.

Así fue “concebido” Boxair.

Hoy Boxair ya es una realidad.

Sinceramente, espero que los hombres se den cuenta de la importancia del cuidado diario y no solamente esporádico de la salud. Vivimos a toda velocidad, intentamos estar al día con las novedades y a menudo no prestamos atención a detalles poco destacables que con el tiempo pueden acumular problemas importantes.

Boxair no ofrece la solución, sino la prevención.
¡El resto depende de Vosotros!