Innovaciones

FIBRA ICECOOL

Icecool es una fibra tecnológica patentada que forma el 100% de la placa refrescante de Boxair. El tejido se distingue por su estructura fina y porosa, que facilita la circulación del aire y el secado rápido.

Las destacadas propiedades drenantes del tejido se deben a la sección transversal de la fibra y su específica estructura. Los canalitos formados en la fibra conducen rápidamente la humedad a la superficie de la materia, donde se evapora fácilmente y de esta manera regula la temperatura de la zona. Se eliminan los prerrequisitos que ayudarían al desarrollo bacterial. La piel se mantiene seca y protegida, con una sensación de frescura y confort. Estas características del tejido son estructurales y no se pueden “desgastar” o “extinguir”. El poder adicional del efecto se consigue a través del posterior tratamiento con una solución de nanocristales en óxido de titanio.

Los nanocristales rodean las fibras con una red de pelusas – “nanobigotes” – y crean una micro superficie hidrófoba que contribuye a la evaporación intensiva de la humedad, es el llamado “Efecto del lotus”.

FIBRA DE BAMBÚ CARBONIZADO


La fibra de bambú carbonizado se produce por una tecnología patentada. La materia prima es un tipo de bambú taiwanés con una estructura fuerte y porosa con un contenido de 15-18% de agua. El material se seca a la sombra y después se carboniza en horno tradicional asiático de barro a una temperatura de 800◦ C. El carbón obtenido es consistente, con una superficie fina y lisa, que emite un sonido metálico al golpearlo. Siguen los procesos de microtrituración e hilado bioquímico a través de los cuales se consigue una fibra de alta calidad con origen biológico y una serie propiedades tecnológicas.
La sección de la fibra es transversal, hecho que facilita la conducción efectiva de la humedad de la piel a la superficie del tejido. Se seca hasta un 60% más rápido en comparación con un tejido de algodón.

La fibra de bambú es conductora de los rayos infrarrojos lejanos, conocidos también como “La luz de la vida”. La radiación infrarroja activa el metabolismo y aumenta la energía celular. Mejora la circulación sanguínea y la transferencia de calor en el cuerpo humano, mantiene la constante temperatura corporal en la zona donde se ha aplicado el tejido. Las materias que contienen bambú carbonizado tienen un efecto refrescante en un ambiente cálido y propiedades aislantes en un ambiente frío.

La composición de las fibras de bambú  es de minerales naturales, a lo que se deben las propiedades antitranspirantes y antimicrobianas del tejido. Los minerales contribuyen a la absorción de los olores desagradables y evitan el desarrollo de hongos y bacterias.